No existe ningún platillo tradicional de la cocina mexicana que empiece con la letra W. Esta letra es una de las menos comunes en el idioma español y casi nunca aparece en los nombres de comidas, bebidas o ingredientes que forman parte de la gastronomía de México. El resultado es una lista vacía, algo poco frecuente en un recetario tan amplio y variado como el mexicano.
La razón principal tiene raíces en el idioma. Las comidas mexicanas reciben su nombre del español o de lenguas indígenas como el náhuatl, el maya y el otomí, y ninguna de estas lenguas usa la letra W en su escritura tradicional. El español la reserva casi por completo para palabras que vienen de otros idiomas, como el inglés o el alemán, y esas palabras casi nunca describen platillos de la cocina mexicana. Por eso, ningún taco, salsa, guiso o postre típico lleva un nombre que comience con esta letra.
Algunos términos modernos se acercan al criterio sin cumplirlo del todo. Los “wraps” con relleno mexicano, por ejemplo, son populares en restaurantes casuales, pero se trata de una adaptación de origen extranjero y no de un platillo mexicano tradicional. Lo mismo ocurre con los waffles servidos con ingredientes mexicanos como cajeta o frutas locales: son creaciones actuales de fusión, no parte de la herencia culinaria del país.