Esta lista reúne 4 recursos literarios que van desde “Jitanjáfora” hasta “Jácara”, cada uno con un origen y una función distintos dentro del lenguaje escrito y oral. Se trata de herramientas que los escritores y poetas han usado durante siglos para lograr efectos sonoros, narrativos o cómicos en sus textos, y que aparecen tanto en la poesía culta como en la tradición popular.
Los recursos literarios son técnicas o formas de expresión que un autor emplea para dar mayor fuerza, belleza o significado a su escritura. Algunos, como la “jarcha”, tienen raíces tan antiguas que se consideran uno de los primeros testimonios líricos escritos en lengua romance de la península ibérica.
A continuación encontrarás la tabla con el recurso literario, su significado, un ejemplo de uso y una descripción más amplia.
Recurso literario: el nombre del recurso tal como se conoce y se usa en los estudios de lengua y literatura.
Significado: una explicación breve de en qué consiste el recurso y qué efecto produce dentro de un texto.
Ejemplo de uso: una cita o caso real donde puedes ver el recurso aplicado en una obra o un autor concreto.
Descripción: información adicional sobre el origen, el contexto histórico o el uso más común de cada recurso.
Recursos literarios
| Recurso literario | Significado | Ejemplo de uso |
|---|---|---|
| Jitanjáfora | Palabra o frase inventada, sin significado literal, creada por el sonido y el ritmo que produce. | “Filiflama alabe cundre” (verso de Mariano Brull). |
| Juego de palabras | Uso ingenioso del lenguaje que explota la ambigüedad, el doble sentido o el parecido sonoro de las palabras. | “Como el que no quiere la cosa, mi vecino no quiere cosa alguna.” |
| Jarcha | Estrofa final, escrita en mozárabe o romance, que cierra una moaxaja árabe o hebrea. | “Vayse meu corachón de mib, ya Rab, ¿si me tornarád?” (jarcha anónima). |
| Jácara | Composición poética y musical de tono festivo y burlesco sobre la vida de pícaros y delincuentes. | En sus jácaras, Quevedo pone en boca del rufián Escarramán sus andanzas con la justicia. |